jueves, 30 de noviembre de 2017

La regla de los cuatro regalos de Navidad



Los niños no deberían recibir en Navidad más de cuatro regalos
Ni ocho, ni diez ni doce. Cuatro. Cuatro es una cifra perfecta. Es la cantidad de regalos que recomiendan los expertos para los niños en Navidad.
Ya me imagino que es un objetivo casi imposible. Toda la familia compite por hacer al niño feliz, e incluye sus deseos en su carta personal a los Reyes Magos. Al final, los niños se juntan con el regalo que encargó su tía, el que encargó su tío, el que pidieron sus abuelos, el que pidieron sus otros abuelos... los que apuntaron ellos... Y resulta que reciben tantos juguetes, que no son capaces de pasar más de un día seguido con uno de ellos. La solución para evitar este empacho de juguetes: la regla de los cuatro regalos de Navidad.
En qué consiste la regla de los cuatro regalos de Navidad
La regla de los cuatro regalos navideños es bien sencilla. Consiste en seleccionar sólo cuatro cosas, basándose siempre en estos cuatro principios:
1. Algo que sirva para llevar (ropa, zapatos, complementos...).
2. Algo para leer.
3. Algo que realmente deseen.
4. Algo que realmente necesiten.
Desde luego, se trata de apostar por la calidad frente a la cantidad, un auténtico desafío cuando se trata de niños. Porque ellos, evidentemente, sienten un afán desenfrenado por tenerlo todo, y si es posible, ya, en este mismo momento.
Pero... ¿realmente disfrutan cada vez que reciben una avalancha de juguetes? ¿Realmente valoran cada regalo? La respuesta es No. Cuanto más reciben, más vacíos se sienten, porque no son capaces de 'digerir' tal empacho.
Los niños reciben más juguetes en Navidad de los que necesitan
Según los últimos estudios, los niños reciben en Navidad diez veces más regalos de los que necesitan. ¿Y no ocurre que a pesar de tener decenas de juguetes guardados, al final terminan jugando con los mismos siempre? ¿O quizás creando sus propios juguetes con cajas de cartón y cartulinas que encuentran por casa?
La razón es que poco a poco, ante tanto juguete, los niños pierden la ilusión. Y ante tanto estímulo, llega la apatía. Imagina que llega un día en el que le preguntas: ¿Qué le vas a pedir a Papá Noel? Y te contestará: no sé. Intenta que nunca llegue ese día. La Navidad, recuerda, no sólo se basa en regalar juguetes. Los niños son capaces de ver mucho más que nosotros en esta fiesta. Los villancicos, las tiendas decoradas con estrellas y espumillón, las luces, las reuniones en familia, los dulces navideños... Sólo necesitamos aprender un poco de ellos para disfrutar de otra forma durante estos días.
https://www.guiainfantil.com/blog/navidad/regalos/la-regla-de-los-cuatro-regalos-de-navidad/

domingo, 26 de noviembre de 2017



¿Por qué los niños se cortan el pelo?
Hay quien dice que lo hacen para estar más guapos, para llamar la atención o para parecerse a alguien que tiene el pelo más corto. Probablemente cada niño tenga una razón diferente, pero vamos a explicar las más habituales para intentar responder a la pregunta:
Porque las tijeras son un objeto prohibido
La primera de las razones es la relacionada con la psicología inversa: "Oblígame y no querré hacerlo, prohíbemelo y lo desearé". Los niños tienen vetados los cuchillos y las tijeras, y precisamente por eso solemos encontrarlos sentados en la mesa con un cuchillo en la mano, como buscando saber qué se siente con uno de ellos, o ver qué pasa, justo antes de que nos acerquemos a ellos con los ojos bien abiertos y las manos casi arriba como diciendo "ni te muevasss..." o nos los encontramos con unas tijeras cortando el primer papel que pillan.
Pues eso, como no les dejamos coger las tijeras, cuando acceden a unas son capaces de cortar cuantas cosas hayan visto cortar a los adultos. Como el pelo es algo que todo el mundo se corta, ya sea en una peluquería, ya sea en casa cuando te das cuatro retoques, los niños se pillan el suyo y hacen lo mismo.
Porque quieren parecerse a alguien
Otra posible razón es la de querer parecerse a alguien que tiene el pelo más corto, ya sea la profesora, un niño de la clase que les cae muy bien (o niña) o alguien que, por lo que sea, les sirve de modelo. Se miran en el espejo, consideran que con el pelo que tienen no se parecen a esa persona y tratan de remediarlo.
Porque es divertido jugar a ser peluquera
Otros niños lo hacen jugando. A partir de los 18 meses, más o menos, los niños adoptan el llamado juego simbólico, que es el que utilizan para jugar a ser personas que no son o para hacer que sus muñecos y muñecas hablen. Es un ensayo de la vida real que les sirve para aprender a ser como los adultos.
Basta con ver a una peluquera con manos expertas cortar el pelo de mamá y haciendo que la gente de alrededor le dirija piropos de "has ido a la pelu, qué guapa", para que un niño (quizás con más probabilidad una niña) quiera hacer lo mismo, conseguir que los demás sean guapos o, ya que está más a mano, cortarse el pelo a sí mismo para tener ese poder.
Porque cuando les cortan el pelo están guapos
¿Qué pasa cuando un niño va a la peluquería y se corta el pelo? ¿Qué pasa cuando su madre le corta el pelo? ¿Qué pasa cuando cambia de peinado? Pues que los adultos observamos el cambio de imagen y, supongo que por inercia, piropeamos a los niños: "hombre, si te han cortado el pelo, ¡qué guapo estás!", te han cortado el pelo, ¡qué bien te queda!¡Estás muy guapa o guapo!".
Pues pensó que cortándose el pelo recibiría los mismos gestos de admiración que le otorgan cuando le cortan el pelo y por eso apareció con ese trasquilón.
Porque no tienen demasiado sentido de la auto imagen
Los niños no tienen problema en hacerse flequillos horribles o trasquilones imposibles de arreglar porque no tienen demasiado sentido de la autoimagen. Ponerle a un niño de 4 ó 5 años un pantalón terriblemente feo con una camiseta aún más fea y observar qué pasa. En la mayoría de los casos no pasa nada, porque les da absolutamente igual. De hecho, hasta pueden meterle la camiseta por dentro de los pantalones y subirles los pantalones hasta el sobaco que sólo se los bajarán si les molesta. Ahora bien, hacerlo todos los días y llevarlos así al colegio. A medida que vayan recibiendo comentarios irán cambiando de opinión y ya no les parecerá tan bien llevar semejantes atuendos.
Con el pelo pasa lo mismo. Quizás las niñas sean más coquetas y se fijen más en sus peinados, pero la mayoría de niños y niñas se preocupan poco por su pelo y no tienen ningún reparo en cortárselo, porque para ellos no es más que pelo, algo que tienen en la cabeza que crece y molesta en los ojos hasta que alguien lo corta. Somos nosotros los que vemos un trasquilón y nos horrorizamos, pero por el "cómo voy a llevar a mi hijo con este pelo... a ver cómo se lo arreglo", que no deja de ser un "qué dirán".
Concluyendo
Resumiendo un poco, son muchas las posibles causas que hacen que un niño o niña aparezca con un peinado extraño que nos haga temblar, pero como ven, la mayoría tienen poca o ninguna importancia. Si acaso me preocuparía un poco cuando el niño busca atención y busca que los adultos le digan lo guapo que es, más que nada por hacerle sentir bien. Esto es algo que se puede conseguir pasando más tiempo con él y haciéndole sentir querido e importante.
En el caso del resto, yo no iría más allá de explicar lo peligrosas que pueden ser unas tijeras y que, hasta que la moda de llevar el pelo como si te lo cortaras con el cortacésped no se extienda, llevar una calva en la cabeza o un trasquilón no suele quedar muy bien.
https://www.bebesymas.com/…/por-que-los-ninos-se-cortan-el-…

miércoles, 22 de noviembre de 2017

La pintura y los niños Los beneficios de la pintura para los niños



A través de la pintura los niños descubren a un mundo lleno de colores, formas, trazos e imaginación, simbolizan sentimientos y experiencias. La pintura estimula la comunicación, la creatividad, la sensibilidad y aumenta la capacidad de concentración y expresión de los niños. La pintura como cualquier otro tipo de actividad es un aprendizaje que se puede enseñar a través del ejemplo.
Si el niño está acostumbrado a ver a su papá o a su mamá pintando, seguramente se sentirá atraído por los pinceles, por las pinturas, lápices, colores, formas, etc. Jamás debemos olvidarnos que los niños aprenden todo por imitación. Despertado el interés, ahora solo queda a los padres motivarlos y orientarlos en todo lo que sea posible.
Cómo motivar a los niños a pintar
La pintura no define la edad. A partir del momento que el bebé consigue sujetar un objeto en la mano, podrá empezar a hacer garabatos, dibujar y pintar. Es uno de los ejercicios más gratificantes para el pequeño y sus padres. La pintura es una actividad que, como muchas, debe desarrollarse siempre bajo la vigilancia de un adulto, principalmente cuando la hace un niño muy pequeño. Nunca se sabe lo que se les puede ocurrir hacer con un pincel, un bote de pintura o un lápiz.
Existen muchas maneras de llevar al niño por el camino de la pintura. Una de las alternativas son los libros especialmente preparados para pintar. En ellos encontrarás una infinidad de dibujos de flores, muñecos, animales, etc., para que los niños los coloreen, incluyendo pintura y pincel. También hay libros que incluyen espumas para que los niños aprendan nuevas técnicas, y otros incluso contienen pinturas apropiadas para que los niños pinten con sus propios dedos y manos.
A partir de los 5 o 6 años, los niños ya querrán crear, de una forma más libre y personal. Es el momento ideal para comprarles materiales más variados y disponerlos en una bolsa o cajita, estableciendo así su propio material para pintura, y creando un ambiente más artístico. Prueba utilizar diferentes materiales en la pintura de tu hijo. Desde una hoja de papel hasta tejidos y lienzos. Ten mucho cuidado para no limitar su creatividad. El cielo no siempre tiene que ser azul. Déjale que vea las cosas como él quiera.
La pintura es arte, y como tal, no debe ser una actividad repetidora ni condicionada a viejos patrones. Los cursos de pintura infantil también son recomendables; en ellos los niños pueden aprender a utilizar diferentes materiales y distintas técnicas. Otra forma de motivar a los niños a la pintura es llevarles a visitar exposiciones de diferentes pintores. Para los más pequeños, hay museos que ofrecen visitas guiadas especialmente para niños, además de talleres y juegos.
Muchos padres creen que los museos no son lugares especialmente apropiados para los niños ya que pueden molestar a los demás. Sin embargo, a la primera visita que hacen con sus hijos a un museo, muchos padres se sorprenden con el comportamiento de los hijos. Los niños imitan. Y se ven que allí todos buscan hacer silencio, él también lo hará.
Los beneficios de la pintura para los niños
La pintura estimula la comunicación, la creatividad, sensibilidad, y aumenta la capacidad de concentración y expresión de los niños. Será por eso que la pintura está también indicada en los tratamientos terapéuticos de los niños. Con la pintura se disminuye la ansiedad y se amenizan los miedos y las expectativas. A través de un pincel o de otra herramienta, los niños expresan sus inquietudes y sus emociones, se tranquilizan y serenan. Y al mismo tiempo, desarrollan sus gustos y perfil artísticos.
En resumen, la pintura es beneficiosa para los niños porque:
1- Ayuda en el desarrollo de su individualidad y de su autoestima.
2- Fomenta una personalidad creativa e inventiva.
3- Desarrolla habilidades para resolución de problemas.
4- Organiza sus ideas.
5- Estimula su comunicación. La hace más efectiva.
6- Favorece la expresión, la percepción, y la organización.
7- Desbloquea la creatividad.
8- Favorece la expresión de los sentimientos.
9- Serena y tranquiliza.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

La Pereza de las tareas



“La hora de las tareas, por lo general, también es la hora de las peleas entre padres e hijos. Los padres poco o nada saben de cómo hacer para que sus hijos hagan las tareas escolares por sí mismos. Primero vienen los ruegos, luego los gritos, y finalmente, los altercados. Y lo cierto es que siempre que se trata este tema, la impaciencia y la desesperación de los padres se hacen evidentes. Unos optan por desentenderse del problema, otros, por el contrario, deciden hacerles las tareas a los pequeños con tal de que se acuesten rápido y no molesten más. Hay algunos que eligen hacer la labor que no les corresponde, esperando que sus hijos saquen siempre notas sobresalientes o como estrategia para evitarles un castigo”.
Las dos expertas lanzaron al mercado este libro, que entre otras motiva a los padres para que se den cuenta de que su participación e interés en las tareas de los niños es trascendental, les explica cómo brindar adecuadamente ese apoyo y qué actitudes son correctas y cuáles no, les da pautas para fomentar los buenos hábitos de estudio y les cuenta qué hacer específicamente ante dificultades puntuales en el desempeño escolar. Extractamos datos de utilidad a la hora de sentarse con su hijo a acompañarlo -¡no a hacerle!- las tareas.
A la hora de hablar de las temibles tareas escolares, padres, sicólogos y pedagogos siempre se dividirán en dos bandos. Uno las considera necesarias, mientras el otro saca a relucir estudios que demuestran su impacto negativo en la vida del niño y su familia. “Precisamente por eso –aseguran las autoras- hoy se puede encontrar una gran gama de colegios y escuelas con políticas de tareas que van desde la rama ortodoxa y tradicional, hasta los proyectos más diversos y novedosos que incluyen tiempo en los centros educativos para hacer allí las labores o aquellos que las han abolido por completo”.
Sin tomar partido ni a favor ni en contra, las expertas hacen un compendio de las dos corrientes. Entre los pros están:
Varias investigaciones realizadas muestran que los niños que pasan más tiempo haciendo las tareas en casa logran un mejor desempeño académico.
Otros estudios señalan que lo aprendido en clase se puede poner en práctica fuera de ella. Por ejemplo, las matemáticas sirven en la cocina, para hacer compras, pagar recibos, etc. Así, los niños se dan cuenta que el conocimiento es parte integral de la vida diaria.
Las tareas pueden llegar a despertar amor y deseo por aprender.
Le permiten al niño identificar el estilo de aprendizaje que más le gusta y ponerlo en acción.
A largo plazo, tienen efectos positivos sobre los futuros hábitos de estudio.
Fomentan la autodirección y la autodisciplina.
Les ayudan a los niños a ser más independientes y responsables.
Generan espacios para compartir en familia.
http://www.eluniversal.com.co/suplementos/nueva/tareas-6-estrategias-que-no-fallan-150266

jueves, 2 de noviembre de 2017

SOLO RESPIRA







Estar enfadado, estresado, triste o ansioso no son estados emocionales exclusivos de los adultos, a los niños también les sucede. La diferencia radica en que los pequeños aún no han desarrollado las estrategias necesarias para gestionar sus emociones, por lo que tienden a sufrir con mayor intensidad las consecuencias de sus estados emocionales negativos, y también los exteriorizan más. Por eso, si queremos criar a un niño feliz y equilibrado, es fundamental enseñarle a lidiar con sus emociones.
La buena noticia es que existen muchísimas alternativas para ayudar a un niño a identificar, aceptar y gestionar sus emociones. Algunas estrategias requieren la experiencia de un profesional, pero otras se pueden aplicar en casa ya que son muy sencillas. De hecho, algunas son muy entretenidas, como el cortometraje “Sólo respira”, producido por el matrimonio Julie Bayer Salzman y Josh Salzman, que promete ayudar a tu hijo a identificar y gestionar sus emociones.
El cortometraje se basa en la experiencia de esta pareja estadounidense con su hijo de 5 años. De hecho, la idea surgió al escuchar una conversación de su pequeño: “hace poco más de un año escuché a mi hijo de cinco años hablando con sus amigos acerca de cómo las emociones afectan diferentes áreas del cerebro, y cómo calmarse haciendo respiraciones profundas”. De esta manera, se dieron a la tarea de producir un cortometraje que reflejara la percepción de los niños sobre sus propias emociones y cómo se las arreglan para lidiar con ellas.
Un cortometraje para que los niños no se sientan solos
“Cuando siento que me voy a enojar mucho y voy a gritar… ¿sabes?… a veces simplemente… respiro profundo”. Esta no es la reflexión de un adulto sino la de un niño que explica en este cortometraje cómo controla su enfado. Se trata de una de las diferentes experiencias incluidas en este maravilloso vídeo, que refleja las sensaciones de un grupo de niños y niñas que están aprendiendo a manejar sus emociones. Está basado en la experiencia de los pequeños y en su comprensión neuro-lingüística de las emociones más complejas, aunque sin duda, lo más interesante es que son los propios niños quienes ofrecen estrategias para afrontar y lidiar con estos estados.
En el cortometraje, que tan solo dura 4 minutos, los niños hablan sobre las cosas que les enfadan o entristecen, y se refieren a cómo reaccionan ante estas situaciones y cómo logran transformar esas sensaciones en emociones positivas. A partir de sus experiencias, explican una de las técnicas básicas del control de las emociones: la respiración. De hecho, una niña comenta: “cuando me enojo, a mi cerebro le puede dar un dolor de cabeza, tu sangre sigue bombeando porque estás realmente enojado. Y empiezas a sudar porque te empiezas a enojar mucho. Y cuando te enojas mucho, te pones rojo…Y pierdes el control y la rabia toma tu cuerpo… Así que lo más conveniente es respirar profundo”.
Se trata de una técnica muy útil que ayuda a redirigir el foco de atención del niño de la situación que le ha generado angustia a su propia respiración. De esta manera, ellos pueden controlar la situación, ser conscientes de sus emociones, aceptarlas y sobre todo, regularlas. De hecho, se conoce que la aplicación sistemática de la técnica de respiración profunda puede reducir la ansiedad y el estrés en los pequeños, a la vez que disminuye su impulsividad y agresividad. También es una excelente técnica para mejorar su concentración, rendimiento cognitivo y su capacidad para resolver problemas y enfrentarse a las frustraciones de la vida cotidiana. Lo mejor es que en el cortometraje los propios niños son quienes explican cómo aplicarla, usando su lenguaje, a un nivel muy comprensible para el resto de los pequeños.
Sin duda, se trata de un cortometraje excelente que puedes ver con tu hijo, así comprenderá que existen muchos otros pequeños que experimentan sus mismas emociones y, sobre todo, que pueden gestionarlas adecuadamente.
https://www.etapainfantil.com/solo-respira-un-corto-para-que-los-ninos-entiendan-sus-emociones

sábado, 28 de octubre de 2017

10 normas de seguridad que debes enseñar a tu hijo desde pequeño



Protege a tu hijo ayudándole a protegerse él mismo
Una de las principales preocupaciones de cualquier padre es que a su hijo le pueda ocurrir algo malo. Desde que el bebé nace, los padres se preocupan por garantizar su seguridad física y emocional. De hecho, se ha comprobado que tanto en el cerebro de las madres como en el de los padres ocurren cambios dirigidos a priorizar el cuidado y la protección del pequeño.
Si bien es importante no asumir un estilo educativo sobreprotector y aprensivo, no es menos cierto que debemos asegurarnos de que nuestros hijos saben protegerse solos porque a medida que crezcan y ganen independencia tendrán que separarse de nosotros.
Pautas básicas de seguridad para que los niños aprendan a protegerse
1. No abrir la puerta cuando está solo en casa
Tu hijo debe saber que, si alguien llama a la puerta y está solo en casa, no debe abrir. Tampoco es conveniente que responda al telefonillo.
2. Pedir ayuda si lo acosan
El bullying ocurre a edades cada vez más tempranas, por lo que es importante que hables del tema con tu hijo. De hecho, los niños solitarios y tímidos suelen ser las víctimas preferidas de los acosadores. Por tanto, explícale que, si otro niño se burla de él, lo humilla o lo agrade físicamente, debe pedir ayuda. Es importante que comprenda que pedir ayuda no es símbolo de debilidad sino de inteligencia. El acoso es algo que no se debe ocultar.
3. No permitir que lo toquen
Desde pequeño, el niño debe saber que su cuerpo es suyo, y que los demás no tienen derecho a tocarlo. Los besos, las caricias y los abrazos están dirigidos a las personas que conoce y quiere, con las que ya mantiene cierto grado de intimidad. Por eso es importante que nunca le fuerces a besar o abrazar a personas que no conoce. Explícale además que hay ciertas partes del cuerpo que los demás no pueden tocar, ni siquiera las personas de más confianza, y que si algo así ocurre, debe negarse y decírtelo inmediatamente.
4. Memorizar la dirección de casa y el número de teléfono de los padres
Basta un segundo para perder de vista a tu hijo, sobre todo entre una multitud de personas. Por eso, es importante que le expliques que, si se pierde, no se mueva del lugar donde está. También puede pedirle ayuda a un adulto, preferentemente a otros padres con niños. En esos casos, es conveniente que sepa de memoria la dirección de casa y tu número de teléfono.
5. Cruzar la calle mirando siempre a ambos lados
Para evitar un accidente vial, lo más conveniente es que enseñes tu hijo a cruzar la calle con seguridad. Explícale que siempre debe cruzar por el paso de cebra y respetando los semáforos. Aún así, antes de cruzar debe mirar a ambos lados de la calle para cerciorarse de que no hay coches o están detenidos.
6. Aprender la diferencia entre los buenos y los malos secretos
En muchas ocasiones los acosadores o pederastas juegan el “arma de los secretos” con los niños. Explícale a tu hijo que existen secretos buenos y malos. La regla es que no debe ocultar todos aquellos secretos que le hagan sentir incómodo, le asusten, le entristezcan o le preocupen. Debe contártelos, sabiendo que no le vas a regañar.
7. Navegar por Internet de forma segura
La red no está exenta de riesgos, por lo que cuando tu hijo tenga edad suficiente para acceder al mundo virtual debe saber que no puede brindar sus datos personales y tampoco es conveniente que hable con personas que no conoce en la vida real. Es importante que establezcas una relación de confianza desde una edad temprana, de manera que te cuente cualquier cosa rara que encuentre mientras navega.
8. No irse con alguien que no conoce
Tu hijo debe tener claro que, si alguien le pide que vaya con él, no debe acceder. Aunque esa persona le diga que es amigo tuyo, jamás debe fiarse y, por supuesto, no debe subir al coche de un desconocido. Por eso, es conveniente que siempre le recojan los padres o abuelos. Explícale que en alguna ocasión puedes llegar tarde, pero que debe esperarte.
9. Usar la voz para defenderse
Si algo no le gusta, tu hijo debe saber que tiene derecho a negarse. Enséñale a decir “¡Basta!” con determinación, mirando a los ojos del agresor y colocando las manos hacia adelante en forma de protección. Si se siente incómodo con alguna situación, puede alejarse, gritar y buscar la ayuda de otro adulto.
10. Jugar de manera segura
Muchos de los accidentes infantiles se producen mientras los niños juegan. Por eso es importante que tu hijo sepa que no debe llevarse a la boca piezas pequeñas, que no debe jugar con objetos afilados y que no tiene que sentirse obligado a asumir ciertos roles en los juegos solo porque los demás niños lo presionan.

https://www.etapainfantil.com/normas-seguridad-ensenar-hijo-pequeno

sábado, 21 de octubre de 2017

El poder de la imaginación



Participar en juegos imaginarios o fantásticos podría beneficiar el pensamiento creativo en los niños, Pensar con imaginación nos hace afrontar la vida de un modo renovador y apasionante. La imaginación de los niños no tiene límites. Por ello, el desarrollo de la imaginación es vital para saber vivir, para vivir a gusto, para vivir bien. Y de nuevo aquí entra la virtud de los juegos creativos: jugar desarrolla nuestra imaginación.
El niño que juega y se divierte incentiva sensiblemente su mente de tal forma que intentar resolver un rompecabezas, un problema de ingenio, o un acertijo, le ayuda a no ver la vida como una carrera de obstáculos insalvables, sino como un modo desafiante y atrayente de vivir.
Es prodigioso observar cómo los niños en el patio del colegio o escuela inventan y juegan a los médicos o hacen un pollo asado con la arena, piedrecitas y ramitas de un árbol!! Las ocurrencias de un niño son ilimitadas, porque el poder de la imaginación y fantasía es infinito.
Un buen rompecabezas matemático, una paradoja o un truco de apariencia mágica pueden excitar mucho más la imaginación de los niños que las aplicaciones «prácticas», sobre todo cuando estas aplicaciones se encuentran lejanas de las experiencias vividas por ellos. Y si el «juego» se elige y prepara con cuidado, puede llevarle casi insensiblemente hasta ideas matemáticas de importancia.”
Desarrollar nuestra facultad de imaginar, inventar, innovar y crear nos hace vivir de una manera más divertida y amena. No dejes que lo normal se convierta en la guía de la vida
http://juegos.sermasyo.es/el-poder-de-la-imaginacion/